La liquidación

La liquidación constituye la última etapa del trabajo del genealogista.

Provisto de la procuración, que le ha confiado el heredero, el genealogista puede proceder a la liquidación de la herencia –venta de bienes inmobiliarios y de títulos, cita con el notario… De tal forma que la persona representada no sufra ningún desagravio y pueda entrar en posesión, en el menor tiempo posible, de los fondos que por derecho le corresponden.

Las diferentes etapas de la liquidación sucesoria

  • La firma del acta de notoriedad (redactada por el notario): acta que determina los derechos de cada uno de los herederos y que lleva anexa nuestro árbol genealógico y todas las procuraciones.
  • La liquidación de la sucesión, con nuestra colaboración, por el notario: inventario y estimación de los bienes, cobro del patrimonio líquido, venta de bienes, pago del pasivo, establecimiento de la declaración de sucesión y pago de los derechos.
  • Distribución de los fondos: tras recepción de los fondos del notario, procederemos a la repartición de los fondos.