La revelación de la sucesión

Cuando se encuentra al último heredero, una carta es enviada a todos los herederos, a fin de revelarles el origen de la sucesión. Carta a la que va adjunta una procuración que nos permitirá representarle a lo largo de la sucesión. Dicha procuración tiene la ventaja de ofrecer al notario un mismo interlocutor: el genealogista encargado de defender los intereses de los herederos, liberando así a éstos de los trámites de la sucesión, los gastos, los desplazamientos, etc.…

Envío del dossier al notario

Cuando todos los herederos han firmado nuestro contrato de revelación de la sucesión, así como la procuración, puede darse por terminada la búsqueda de herederos. Nuestro dossier completo, acompañado del árbol genealógico, puede ser por fin enviado al notario, a fin de comenzar la liquidación de la sucesión.